Acupuntura y técnicas acupunturales

La Acupuntura es una milenaria técnica que pertenece al cuerpo médico-terapéutico de la Medicina Tradicional China (MTC). Generalmente la acupuntura, se realiza con agujas muy finas colocadas en ciertos puntos del cuerpo. Lejos de lo que pueda parecer, la acupuntura es más que agujas, mucho más, aunque solemos hablar de acupuntura, en general.

La acupuntura ha sido validada científicamente y se utiliza de modo habitual en todo el mundo por millones de personas. La acupuntura es segura y eficaz practicada por un profesional convenientemente formado

La acupuntura y las diversas técnicas acupunturales, se basan en la existencia de una red de meridianos o canales que recorren todo el cuerpo llegando hasta la última célula, hasta el último rincón de nuestro organismo. Esta red comunica todas las partes del cuerpo entre sí, así como al organismo con el entorno.

La red de meridianos sirve para el transporte del Qi y de la Sangre y, al mismo tiempo, es una red por la que pueden circular tanto los factores patógenos que perjudican al cuerpo, como los remedios o efectos beneficiosos que combaten o neutralizan los factores patógenos para ayudarnos a recuperar el equilibrio perdido.

Los meridianos son la conexión de los sistemas nervioso (sistema nervioso central, simpático y parasimpático), sistema endocrino u hormonal y sistema inmunológico en las distintas áreas funcionales en las que se divide el organismo según la medicina china.

Los meridianos no son todos iguales: existen meridianos con distinta capacidad de transporte, podríamos decir que de distinto calibre. Existen meridianos principales, secundarios, extraordinarios, menudos, tendinomusculares y otros.

La acupuntura ayuda a regular las funciones del cuerpo, equilibra la mente y las emociones, el movimiento de líquidos, la digestión, la obtención nutrientes y la limpieza, la liberación de hormonas y de neurotransmisores, el sistema inmunológico, etc.

Se dice resumidamente que la acupuntura regula el yin y el yang, el Qi, la Sangre y las demás sustancias vitales.

Imagina la red de meridianos como un mapa de carreteras o un circuito eléctrico en la que hay lugares de acceso, cruces, áreas con mayor o menor capacidad de tráfico o de transporte. Por toda la red existe circulación, hay movimiento.  De la misma forma que en el ejemplo del mapa de carreteras el tráfico denso en un área de una autopista puede afectar a las carreteras que parte o acaban en ella, en la red de meridianos lo que ocurre en un meridiano o en una parte de un meridiano puede afectar al resto o a otros meridianos. 

Los puntos de acceso a la red de meridianos son los llamados puntos de acupuntura. Son zonas concretas del cuerpo que muestran una conducción o resistencia diferente a ciertas frecuencias, lo cual se demuestra con medición de la resistencia a la conducción eléctrica.

El cuerpo está completamente lleno de puntos. Por ello, en teoría, cualquier parte de la superficie del cuerpo podría ser un punto de acupuntura, pero no es así.  Existen puntos prohibidos sobre los que no se practica acupuntura ni técnica alguna.

La mayor parte de los puntos de acupuntura están localizados sobre los meridianos principales. Al actuar con alguno de los tipos de manipulación de las agujas (u otras técnicas) sobre dichos puntos se provocan diferentes tipos de cambios que benefician al cuerpo, mente y emociones. 

Existen más de 365 puntos corporales localizados en meridianos principales, además de los puntos extras y de los puntos de cada área o zona refleja. Las principales áreas reflejas o microsistemas son: las manos, los pies, la cara, el cráneo, la espalda, la aurícula. 

La investigación revela nuevos puntos que son activos con acciones terapéuticas concretas.

El /la acupuntor/a inserta finísimas agujas de acero quirúrgico estériles con destreza en ciertos puntos del cuerpo. La sensación es totalmente aceptable para una persona. Aunque solemos percibir lo que llamamos dolor, lo normal es sentir la aguja cuando está puesta, sabemos que tenemos algo pero es totalmente aceptable. En el caso de áreas de lesión o contracturas se puede percibir una sensación más intensa que es perfectamente soportable y controlada por el profesional. 

La persona suele estar tumbada, relajada, no puede estar bajo efectos del alcohol o de sustancias que afecten a su atención.

Los puntos de acupuntura se distribuyen por todo el cuerpo, pero existen numerosos “puntos prohibidos”.

El profesional conoce la localización exacta del punto de acupuntura, el modo y la profundidad a la que se puede pinchar si es que se trabaja con agujas, por lo que no se dañan estructuras ni órganos. Para realizar una sesión se combinan puntos según las funciones y localización de cada uno. 

Una receta básica de puntos en una sesión para ayudar al alivio de dolor, por ejemplo, incluye 4 tipos de puntos: locales, distales, ashi (puntos activos temporalmente) y puntos de soporte del tratamiento. Sólo de este modo conseguimos ayudar de modo global y actuar en la raíz del problema que estamos tratando. Una media de doce puntos (agujas) por sesión es una cantidad normal. Se aplica la máxima de “cuantos menos puntos, mejor”, pero en ocasiones necesitamos más de doce puntos.

Los llamados “puntos gatillo” suelen ser puntos ashi, aunque también pueden ser puntos locales de la zona afectada y/o puntos extras.

La localización de los puntos que se utilizan en una sesión pueden estar repartidos en todo el cuerpo. Se puede trabajar en áreas reflejas. Las principales áreas reflejas son las manos, los pies, el cráneo, la cara, la espalda. 

La elección de los puntos y las zonas se basará en el diagnóstico según la diferenciación de síndromes, el área afectada, así como en las características del paciente. La sesión en sí dura como media veinte minutos. Se elige el tiempo adecuado según la técnica, el problema y el paciente.

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En general, la acupuntura puede utilizarse en todas las especialidades clínicas. La acupuntura practicada con agujas es la más conocida pero existen otras técnicas acupunturales.

Una gran parte de la población mundial reconoce utilizar acupuntura para el tratamiento de: dolor en general, neuralgia, neuralgia de trigémino, migrañas, jaquecas, cansancio, fibromialgia, dolor menstrual, fertilidad, insomnio, ansiedad, estrés en general, alergias, diarrea, estreñimiento y otras.

Se puede utilizar en muchas más situaciones, siguiendo las bases y el diagnóstico propio de la medicina china. En medicina china existen especialidades de manera semejante a la medicina occidental: ginecología, andrología, traumatología,  oftalmología, dermatología, gastroenterología, edad avanzada o geriatría, pediatría, patologías quirúrgicas, etc.

El tratamiento de las afecciones mentales y psicológicas es un campo muy interesante pues la medicina china ofrece la ventaja de aunar cuerpo y mente. 

Las infecciones debidas a virus, bacterias, hongos, parásitos se tratan atendiendo al sistema propio de diferenciación de síndromes. Las patologías epidémicas son aquellas afecciones infecciosas que afectan a la población en forma de brotes epidémicos causados generalmente por microorganismos. La reciente pandemia ha mostrado que el conocimiento de la medicina china ofrece pautas de tratamiento y prevención que son una realidad y un beneficio para todas las personas.

Tanto las diferentes técnicas acupunturales como en trabajo según los microsistemas se pueden combinarse entre sí.

Las otras técnicas acupunturales

Entre las otras técnicas destacan, por ejemplo:

  • Moxibustión.
  • Electroacupuntura, electroacupuntura de Voll.
  • Ventosas – Cupping.
  • Digitopresión, Tuina.
  • Láser–puntura.
  • Punción seca.
  • Terapia neural.
  • Microsistemas acupunturales: Aurícula, cráneo, mano, pie, cara, espalda.

Consiste en la aplicación de calor local y a distancia de la piel con rollos elaborados con artemisa seca pulverizada o carbonizada que se prenden para calentar sin tocar la piel. En algunos casos se utilizan pequeños trocitos de moxa sobre un aplicador y por un corto espacio de tiempo.

Consiste en la aplicación de determinadas frecuencias sobre puntos de acupuntura. Se puede realizar aplicando dichas frecuencias con unas pequeñas pinzas sujetas a las agujas ya colocadas, mediante dispositivos de uso local o con parches adhesivos de modo semejante a como hacen los sistemas TENS.

Los aparatos de electroacupuntura cuentan con sistemas de seguridad en los que las frecuencias están controladas, se aplican durante un tiempo determinado y se puede anular o parar en cualquier momento.

Una variante de la electroacupuntura desarrollada en Europa y muy implicada en la llamada medicina biológica se denomina “Electroacupuntura de Voll”, que ayuda como sistema terapéutico y a la par como sistema de diagnóstico al ofrecer unos datos cuantificables de resistencia de los puntos (organometría funcional). 

Otra aplicación muy solicitada de la electroacupuntura es la “Electrolipolisis acupuntural” que se usa para lisar los adipocitos que almacenan contenido graso, acúmulos grasos y celulitis con fines estéticos y de salud.

El empleo de ventosas sobre puntos de acupuntura o sobre el territorio general de los meridianos es una práctica ancestral con notables beneficios sobre todo en casos de dolores musculares, tensión, concentración de toxinas, gelosas, etc. 

Las ventosas pueden ser de vidrio o plástico con forma casi esférica o de copa, excepto los de bambú que tienen forma cilíndrica. La idea es hacer vacío dentro de la ventosa, así al colocarla sobre el cuerpo levanta parte de la piel. La sensación en una sesión es agradable y relajante.

Hace tiempo se puso de moda el cupping (por la palabra en inglés) y veíamos a muchos deportistas de élite y artistas con marcas redondas de color violáceo o azulado en la espalda y en los hombros tras alguna sesión intensa de cupping o ventosas. No siempre quedan esas marcas, depende de los casos, pero las ventosas movilizan estasis de sangre y por ello pueden quedar esas marcas o hematomas que desaparecen a los pocos días.

La digitopresión o digitopuntura consiste en aplicar una presión sobre distintos puntos de acupuntura o recorrido de meridianos con los dedos o con algún instrumento romo de madera, metal o mineral.

Tuina debe su nombre a dos de los movimientos clásicos de las manos (Tui y Na) que se pueden realizar en la terapia física. Tuina al igual que las variantes de fisioterapia occidental, se puede combinar con técnicas acupunturales para un mejor beneficio.

Es un sistema que combina los beneficios de la luz láser aplicada sobre determinados puntos y áreas del cuerpo. Es absolutamente indoloro. Tiene numerosas aplicaciones según el tipo/color de láser y a veces se combina con otras frecuencias como infrarrojo. 

Mediante escáner cerebral se ha demostrado la activación de ciertas áreas del cerebro cuando se aplica tipos de láser específicos en determinados puntos de acupuntura  y que siempre se activa el mismo área del cerebro para un punto determinado.

La estimulación de un área cerebral implica así mismo al tejido nervioso, neurotransmisores, etc., todo lo cual contribuye a una mejor comprensión de cómo funciona la acupuntura.

Es un sistema basado en el trabajo sobre puntos del cuerpo con agujas de acupuntura. La técnica de manejo de las agujas es la específica para ayudar a resolver principalmente dolor muscular, dolor miofascial local y/o referido, contracturas. Generalmente los puntos elegidos son puntos gatillo o trigger points (puntos ashi, extras o de meridiano) relacionados con el dolor. 

En Biloba se aplica la denominada punción seca junto con la elección conjunta de puntos distales y de apoyo para una mejor experiencia para el/la paciente. La profunda formación en medicina china permite manejar los puntos con seguridad. 

Consiste en el trabajo sobre puntos concretos, puntos neurales, con el fin de reequilibrar la conducción y conductividad de las células, los tejidos, tejidos dañados por cicatrices, contracturas u otros eventos neuromotores. La presencia de puntos gatillo en el organismo y el trabajo sobre los mismos está contemplada en el trabajo neuralterapéutico que puede realizarse de varias maneras e incluso combinarlo con otras técnicas.

La terapia neural se originó en Alemania creada por los hermanos Huneke quienes descubrieron el llamado «fenómeno en segundos» utilizando pequeñas cantidades de anestésicos locales como procaína o lidocaína. 

La Dra. Nuria Lorite-Ayán ha desarrollado un sistema neuralterapéutico que no implica el uso de sustancias químicas ni de anestésicos locales.

El vendaje neuromuscular (VNM) o kinesiotaping, o medical taping concept se emplea para ayudar al sistema locomotor principalmente. Se originó en Japón y en Korea. A Europa llegó a principios de siglo XXI, y ya se encuentra en todo el mundo. 

Se utilizan bandas elásticas adhesivas que están disponibles en varios colores, que todos hemos visto en las pistas de deporte, y cada vez más en el público general. 

Las bandas de kinesiotape mejoran la circulación de sangre, líquidos y linfa debajo de donde se colocan. Se obtiene un interesante beneficio al aplicarlas junto con acupuntura y según las bases de la medicina china.

La Dra. Nuria Lorite-Ayán fue pionera en España y editora de la primera publicación de VNM. 

Existen técnicas acupunturales que trabajan puntos en zonas más concretas y restringidas que aportan unos notables beneficios. Son técnicas locales que siguen el aforismo: “La parte refleja el todo” y se basan en la existencia de puntos reflejos de casi todo el organismo en una zona concreta. 

Los microsistemas también se denominan áreas reflejas.

Entre ellos encontramos la auriculoterapia, la craneopuntura o acupuntura craneal, la manopuntura, la acupuntura facial, podal, etc. 

Cada una de ellas tiene sus propios mapas de áreas de puntos y diferentes formas o técnicas para trabajar sobre los puntos.

Es la terapia que utiliza la aurícula, pabellón auricular u oreja. Se considera uno de los microsistemas más importante. 

Para su aplicación se suelen utilizar semillas de cierta forma y tamaño, minúsculas bolitas metálicas o pequeñas chinchetas que se aplican en el punto reflejo escogido según relaciones anatómicas, funcionales o según los principios de la Medicina Tradicional China. Pueden usarse varios puntos a la vez para una situación concreta.

En la auriculoterapia confluyen la enorme sencillez de la aplicación con los grandes beneficios de sus resultados. Se obtiene alivio para numerosas situaciones cotidianas como cefaleas, dolores articulares o musculares, insomnio, problemas digestivos, tabaquismo y otras dependencias, control de peso, etc.

Aunque es una técnica propia de la medicina china, tuvo un gran desarrollo en Europa y es una técnica muy apreciada. 

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