Fitoterapia oriental y occidental

La fitoterapia es el sistema terapéutico que utiliza plantas como remedios para mantener y recobrar la salud. Las plantas medicinales han existido a lo largo de la vida del ser humano sobre la faz de la Tierra.

Tanto en Occidente como en Oriente, en todos los continentes y países, en todas las culturas, existe una tradición de empleo y uso de plantas medicinales que ha llegado a nuestros días validada por la ciencia.

Aunque hablamos de plantas medicinales en general, también se incluyen algunos hongos, que como sabemos, son un reino aparte, pues no son vegetales estrictamente hablando ya que no hacen la fotosíntesis.

Los productos basados en plantas medicinales Es importante que sigas el consejo de tu profesional de la salud.

La recopilación del estudio y conocimiento detallado de la fitoterapia en textos data de miles de años. La ciencia que estudia las plantas medicinales se llama farmacognosia. 

Algunas de las obras más destacadas sobre fitoterapia datan de tiempos en torno al siglo I. De la fitoterapia occidental destaca la obra del gran Dioscórides, su famosa Materia Médica, una obra que recogía cientos de remedios herbales, nombre y descripción de la planta, del lugar y clima donde crece, parte de la planta que se utiliza, cómo se prepara en terapia, si presenta o no algún grado de toxicidad, así como sus virtudes y modos de empleo. Esta obra incluye numerosas plantas provenientes de Oriente como, por ejemplo, el ruibarbo, y es que ya en el siglo I a.n.e. existía la Ruta de la Seda y el comercio llevaba consigo el saber médico, desde China pasando por Persia, Egipto, Grecia, recorriendo el Mediterráneo hasta la actual Península Ibérica. Hasta hace no tanto la figura de médico y farmacéutico no estaban separadas, concluían en una persona que conocía la prevención, las enfermedades y las plantas y remedios medicinales. Así podríamos decir que Dioscórides era médico, farmacólogo y botánico. En su biografía se reseña que era griego, si bien nació en Turquía y practicó en Roma.

Precisamente del siglo I pero de a.n.e. data la primera obra de medicina en lo que entonces era China sobre remedios medicinales que incluye plantas medicinales, con su descripción, usos, etc.  Es destacable que esta obra presenta por primera vez para la humanidad una avanzada clasificación de los remedios según su potencia y ámbito de acción y, muy importante, según la toxicidad y el tiempo que podrían utilizarse. Esta obra contenía 365 remedios no sólo vegetales, también algunos minerales, partes de animales y hongos medicinales o nutricionales, y se denomina Materia Médica de Shen Nong. No es que Shen Nong la escribiera: esta obra es una recopilación de los remedios conocidos en detalle hasta entonces. Se llamó así en honor a uno de los tres Emperadores Augustos de la civilización china, en honor a Shen Nong, el Divino Agricultor, a quien se atribuye en la antigua China  haber enseñado a los humanos la agricultura y el uso de los remedios medicinales hace miles de años. Se cuenta que Shen Nong “probó los miles de sabores (sustancias)” para enseñar a los hombres y mujeres a cuidar y a recuperar su salud.

Es curioso reseñar que tanto la Materia Médica de Dioscórides como la de Shen Nong siguen siendo publicadas hoy día, algunos ejemplares con su contenido original y otras como versiones. Dichas obras son la base de las Farmacopeas que usamos hoy día y por ello, pilares de los planes de estudio de fitoterapia tanto occidental como oriental.

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La forma básica de usar una planta medicinal es desecada. Se seca porque al eliminar el agua se conserva mejor y se disminuye la posibilidad de contaminación por microorganismos. De una planta se puede usar una o varias partes (hojas, flores, raíz, ramas…) o la planta entera.

Una vez seca, la planta se puede usar como infusión o decocción. Las técnicas farmacéuticas ofrecen extractos líquidos, extractos fluidos , extractos secos, polvos, cremas, cápsulas, comprimidos, tabletas, jarabes, supositorios, etc.

La forma de elegir las plantas u hongos en fitoterapia depende del sistema de estudio. En fitoterapia occidental la composición química es la que conforma los grupos farmacológicos Aunque obviamente todas las sustancias medicinales, principalmente plantas y hongos, tienen compuestos químicos, en fitoterapia oriental, los grupos farmacológicos se basan en los síndromes o cuadros patológicos en los que pueden actuar, y en las características de las plantas u hongos según la medicina china: naturaleza, sabor y meridianos con los que se relacionan, así se explican sus funciones. Este sistema de clasificación es común para fitoterapia y dietética. 

Es importante conocer en detalle la fitoterapia para elegir las sustancias medicinales convenientemente. Algunas plantas pueden mostrar interacciones entre ellas o con fármacos convencionales según la dosis. Si tomas medicación es recomendable que consultes con un/a profesional.

Por supuesto. Aproximadamente hasta los años 50 del siglo XX la mayoría de los remedios empleados en terapéutica eran vegetales. Gracias a la alquimia primero y a la química posteriormente se descubrieron compuestos minerales que se utilizan aún hoy día, por ejemplo, sales de zinc en quemaduras o infecciones en la piel.

El auge de la química lleva a extraer de las plantas principios activos importantes, se aíslan, se modifican si es necesario y se producen en masa. Este uso de principios activos aislados, no está exento de posibles efectos secundarios. Uno de los ejemplos más difundidos es el del sauce (Salix alba). La corteza del sauce  es conocida desde hace muchos siglos por aliviar el dolor y la fiebre. La corteza de sauce contiene ácido salicílico como principal principio activo responsable de esas acciones; la molécula se aísla, se modifica formando el ácido acetilsalicílico (AAS), lo demás… es historia, pues así surge la aspirina.

Existe una vasta investigación en fitoterapia que aumenta exponencialmente debido al interés por ciertos principios activos de las plantas orientales tanto provenientes de la medicina china como de la tradición ayurveda. La fitoterapia se puede combinar con tratamientos de medicina convencional al modo de la medicina integrativa, siempre que sea planteado por un/a profesional de salud.

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