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Con el frío en el cuerpo, y en la mente

Los otros días comentaba con una amiga acerca del número de horas que nos pasamos sentadas por el trabajo. Acabamos las dos muertas de risa recordando cómo, durante los años de estudiantes jovencillas, allá entre los 18 y veintipocos años, estudiábamos pegadas al radiador sin que el cuerpo llegara a entrar en calor. ¿Cómo era posible que estuviéramos casi siempre con la nariz fría, los dedos helados y apretando los dientes cuando no castañeando? Pues muy sencillo… nos movíamos muy poco. Eran horas y horas sentadas estudiando y el ritmo circulatorio baja, adaptándose a la necesidad real de flujo sanguíneo hacia las extremidades: casi nulo. Son la cabeza, el cerebro en este caso, y los ojos quienes se beneficiaban del regalo de la circulación sanguínea, mientras que las piernas y los pies parecen vivir en su Polo Sur particular.

Y ¿qué decir de las manos, de los dedos? “¡Sabañones!, –me decía una amiga hace poco–, yo tenía sabañones”. Antes escribiendo a mano… y ahora en los teclados múltiples que utilizamos… los deditos se nos quedan helados y pasan de la a la z con cierta dificultad. Yo, –comentaba yo misma–, lo he solucionado con mitones o lo que también se llaman en algunas tiendas para encontrarlos: “guantes de trabajo”. Los mitones son esos guantes que dejan las últimas falanges al aire para poder escribir o al menos, para que no se te caigan las cosas.

No obstante, escribir temblando por dentro y manteniendo una cierto confort a base de cafés calientes que más bien quiero echarme por encima o meter los pies dentro… ¡no tiene mucho sentido!

Pues no… El frío además puede afectar a tu bienestar físico y mental.

En tiempos, descubrí una solución que me acompaña hasta hoy y gracias a la cual mis dedos están más ágiles, convivo con el frío, no gasto innecesariamente en calefacción (lo justo y necesario) y soy consciente de que de vez en cuanto hay que levantarse y darse cuatro carreras y saltos alrededor de la mesa o por donde esté. ¿Crees que exagero? ¡En absoluto! Me tenías que ver por un agujerito. 🙂

Aquí van algunas ideas para llevar mejor el frío. Ojalá que te reconforte. Vivir con las manos y los pies fríos es poco recomendable.

 

El frío afecta al cuerpo y a la mente

Al margen de la situación actual, tener las manos y pies fríos, lejos de lo que se pueda pensar, no es una afección exclusivamente invernal, pues hay muchas personas que incluso en verano tienen las manos heladas. Suelen ser más  frecuente en mujeres que en hombres, ¡qué se le va a hacer!

Las manos y los pies son la parte más distal en las extremidades, están más lejos del tronco y su temperatura depende de la llegada adecuada del flujo sanguíneo.

Un detalle importante es darnos cuenta de que cuando hablamos del frío, no nos referimos solo al frío climático, sino también al frío “artificial”. Un ejemplo de frío artificial sería el que se crea en ciertos entornos laborales por necesidad como en industria alimentaria donde hay que mantener una cadena de frío, en los centros comerciales las personas que trabajan en cámaras frigoríficas.

Varias profesiones están relacionadas con el frío. Y claro… eso del aire acondicionado a toda pastilla… Menos mal que parece que vamos entrando en razón y moderando las temperaturas en los lugares de trabajo los días de calor.

 

Factores orgánicos relacionados con el frío

Los factores más importantes que influyen en que esa llegada de sangre se vea disminuida y se note como frío son:

  • La contracción de los vasos sanguíneos: un tono adecuado de los vasos ayuda a una correcta irrigación tanto con frío como con calor. Las personas con problemas de adaptación del tono vascular tienen más facilidad para notar los efectos del frío. Un ejemplo especial es el Síndrome de Raynaud.
  • La hipotensión arterial. Las personas con tendencia a hipotensión, sienten que les falta “un puntito” de energía. Con el calor se aprecia más porque la sangre llega con “poca presión”, pero con el frío también se puede notar. Mal comparado es como si tuvieras poca presión en la instalación de agua de tu calefacción en casa: que no calienta bien.
  • Una baja tasa metabólica. Si al cuerpo le cuesta obtener energía, si como se suele decir “quemas poco” es posible que te cueste más tener la temperatura más adecuada. El metabolismo está regulado por varias sustancias, entre ellas, la hormona tiroidea, pero también intervienen otras hormonas y neurotransmisores. El mecanismo para mantener la temperatura corporal en un margen “decente” es más complejo de lo que parece. 
  • Algunas afecciones y/o infecciones se pueden manifestar con frío o por frío pero aquí no tratamos de estas circunstancias. Aunque te dejo un enlace sobre faringitis y dolor de garganta, muy propio también del tiempo frío. (En la web hay mucha información sobre el sistema inmunológico y diferentes virus propios del tiempo frío que provocan resfriados, gripe, coronavirus, rinovirus o VRS (virus respiratorio sinticial) que se relacionan también con afecciones respiratorias de vías bajas).

Obviamente en invierno, el frío contrae los vasos sanguíneos pero el organismo en situaciones normales es capaz de dilatar los vasos, vencer la resistencia y hacer que la sangre llegue a todas partes.

Las personas hipotensas tienen más facilidad para padecer de manos y pies fríos pues no hay suficiente “presión” en el flujo sanguíneo y la sangre no vence con facilidad la resistencia para llegar a esos sitios lejanos que son las manos y los pies.

La hipotensión suele estar relacionada con una tasa metabólica baja, con lo que a la persona le cuesta obtener energía y calor. Las personas con hipotiroidismo clínico o subclínico, también pueden notar estas sensaciones.

Lógicamente, las personas delgadas tienen más facilidad para sufrir por el frío.

 

Consecuencias del frío para el cuerpo y la mente

El frío por otra parte, puede desencadenar o agravar otras condiciones de salud como por ejemplo, en la piel: eczemas, dermatitis, los “sabañones” de toda la vida que nombraba antes, se pueden formar celulitis, crear heridas y úlceras en casos graves. El sistema inmune trabaja duro… 

El frío también quema”, es una expresión para indicar que el frío excesivo daña los tejidos.

Así mismo, debido al frío, se pueden iniciar o agravar dolor, calambres y molestias musculares y articulares, pero no sólo en las manos o los pies que se “acalambran”, sino en todas las articulaciones, y toda la extremidad se ve afectada, llegando incluso a producir un dolor tan intenso que impide el movimiento. Los dolores lumbares, cervicales o de espalda en general, son comunes.

La frialdad en manos y pies disminuye la sensibilidad y la movilidad, con el riesgo que esto implica, y puede haber más facilidad para producirse heridas o traumatismos, que por otra parte, tardan más en curar.

Las manos frías impiden realizar movimientos de precisión y muchas personas ven dificultadas sus actividades laborales e incluso tareas sencillas como coser o escribir, y se te caen las cosas de las manos con una facilidad pasmosa.

El frío puede relacionarse, con el paso del tiempo, con deformidad en las pequeñas articulaciones de los dedos que se inflaman y duelen.

El frío, además, aturde, y de ahí toda la conversación inicial sobre qué complicado es estudiar o trabajar y estar concentrado con frío, respirando aire frío… En realidad, ni dormir bien se puede con frío.

Y no me quiero olvidar de los dolores de cabeza y migrañas que pueden surgir, otro tema…

El frío puede provocar hipotermia, una situación grave que puede poner en riesgo la vida de una persona.

Sea que el frío viene del exterior o si se desarrolla por causas internas, la manifestación de dolor, frialdad interna y aturdimiento es común.

 

¿Qué se puede hacer para aliviar esta situación de frío incómodo?

Ya te he contado algunos de mis trucos. Si estamos en el exterior es obvio que hay que ir bien protegidos. Utiliza la ropa y protección adecuada en tu ámbito laboral, esto es esencial.

Algunas modas de ropa a mí me dan escalofríos. 🙂 Aquí te dejo un ejemplo sobre los tobillos al aire.

¿Quieres contarme dónde vives o trabajas tú y cómo os protegéis del frío? Escríbeme.

Si estamos en el interior y el frío no es tanto del ambiente como por falta de movimiento… la solución es muy sencilla: ¡ponte alarmas! En el móvil o en la Fitbit: ponte una “alarma de inactividad”. Cada hora como mucho, nos levantamos y caminamos para estimular la circulación de la sangre, lo cual beneficia a todo el cuerpo y a la mente.

Un truco es, por ejemplo, hablar por teléfono y caminar, utiliza auriculares y si llevas una pulsera de contar pasos, te puedes sorprender de lo que se camina en media hora de conversación. Te lo digo yo…

Dicho sea de “paso”, mientras escribo este texto, voy a parar… voy a caminar, y a tomarme una infusión calentita de Femmy de Master Life. Ahora vuelvo… (…)

 

Plantas y alimentos que nos pueden ayudar en el frío: protección interior

Cómo podemos conseguir una vasodilatación de los vasos (microcirculación) en las zonas distales (manos y pies, extremidades), sin efectos secundarios, que resulte en una confortable sensación, es muy importante.

Así mismo, conseguir que el organismo pueda crear más energía que se emplee en calentar el cuerpo y hacernos sentir mejor, suena bien. Parece sencillo, ¿verdad?

Sería algo así como meter más agua en la instalación de calefacción de casa y abrir más los radiadores de esas habitaciones frías. Obviamente la dieta cuenta y alimentarse solo de ensaladas o alimentos fríos (yin) en época fría… pues no. Yo me inclino por más sopitas y guisos calentitos, y si acaso ensaladas tibias, también ensalada “normal”, pero no todos los días y bien combinadas con alimentos que sean tibios o calentitos. ¡Cuidado! que cocinar sopa y guisos no implica echar sal como si no hubiera un mañana.

Existen algunas plantas y alimentos que pueden ayudarnos y desde hace miles de años demuestran su eficacia, toma nota porque te va a sorprender. Por cierto que hablo de ellos en mi Tesis doctoral sobre alimentos y medicina china y pronto en los nuevos libros. Aquí no os cuento todo lo que pueden hacer, tan solo lo que se relaciona con nuestra protección y bienestar ante el frío.

  • Jengibre (Zingiber officinalis), puedes ponerlo en la comida, un poquito, sin pasarte, que pica. Si haces puré, te recomiendo sacarlo antes de triturar. El jengibre es uno de los 18 tesoros que está como ingrediente en TRANFERINE.
    • Mejora el flujo sanguíneo al producir vasodilatación sin efectos secundarios sobre la tensión arterial.
    • Alivia dolores musculares y articulares.
    • Alivia la sensación de frialdad en los pies y las manos.
    • Mejora la movilidad.
    • Hay que moverse, no lo olvides…
    • Estimula la obtención de energía y la termogénesis.
    • Promueve sensación de confort y vigor.
    • Promueve sensación de aumento de energía.
    • Protege frente al efecto del frío externo.
    • En verano, se puede usar con otros alimentos de naturaleza fría o fresca: cumple su función de protección digestiva. Con el frío, ayuda a mejorar la digestión. Por estas cosas, se come con sashimi. 😉
  • Canela, Cinnamomum cassia o Cinnamomum zeylanicum. También puedes usar canela en la cocina no solo en el arroz con leche. En la infusión FEMMY se encuentra canela. (Bueno, te confieso, Femmy está pensada para mujeres, pero si te gusta y eres hombre, la puedes tomar… de verdad, no te va a pasar nada raro).
    • Mejora el flujo sanguíneo al producir vasodilatación.
    • Alivia dolores musculares y articulares.
    • Alivia la sensación de frialdad en los pies y las manos.
    • Mejora la movilidad.
    • Promueve la transpiración y así ayuda a entrar en calor en los casos de enfriamiento, pero múevete, no me canso de decirlo.
    • Estimula, como jengibre, la obtención de energía y la termogénesis.
    • Promueve sensación de confort y vitalidad.
    • Promueve sensación de aumento de energía.
    • Protege las extremidades y órganos de cavidad abdominal y pélvica frente al frío externo.
  • Ginkgo biloba, Qué voy a decir de él que da nombre a todo lo que hago: ¡Biloba! En este caso te destacaría lo siguiente, por cierto, es parte  de CIRVIT que yo tomo también durante el tiempo frío, solo que a distinta dosis. Abajo te lo cuento mejor.
    • Vasodilatador periférico.
    • Promueve la circulación capilar (microcirculación) ayudando a que la sangre llegue a todas partes, especialmente a la cabeza.
    • Mejora la circulación cerebral: estimula una sensación de claridad mental.

Os cuento sobre otras plantas y bioflavonoides que ayudan a conseguir el mejor retorno venoso y que están en CIRVIT junto con Ginkgo biloba como castaño de indias, hamamelis, vid roja... Fíjate que estas plantas las tenemos asociadas a usarlas en los tiempos de calor, porque al mejorar el retorno venoso, las piernas no se notan pesadas o hinchadas. Pero claro… con el frío también la sangre circula más lenta y es importante ¿qué? ¡moverse! ¡moverse! Entiendo que digas…: ¡Ay Nuria, no puedo moverme tanto como quisiera por tal o cual! Bueno, si tal o cual tiene justificación… te lo acepto, y si me quieres contar, escríbeme; pero si no tiene justificación: haz por moverte es muy importante para tu bienestar general, físico, mental y emocional. ¡Baila! un poco en casa, en el trabajo si no te ve nadie….

Por eso me gusta también usar CIRVIT en el tiempo frío. Lo que ocurre es que con una dosis menor suele ser suficiente: con 1 al día. Y con el calor… pues alguna cápsula más ya que la dosis diaria puede ser 3 al día.

Si tienes dudas, escríbenos. Estaremos encantados de ayudarte.

Y para terminar:

Abajo te dejo un vídeo donde explico con más detalle los efectos del frío en el cuerpo y en la mente. Espero que te guste y ayude.

Dicho todo esto, te comento, que sigo teniendo mis mitones en varios colores. Los llevo a todas partes en las épocas frías. Cuando escribo sobre todo cuando voy a estar durante muchas horas, los uso porque me resultan confortables. Pero ya no me duelen los dedos como cuando en la primera carrera estudiaba con el radiador pegado sin conseguir casi ni entrar en calor.

Pasé tanto frío, pero tanto frío, en aquellos años, que me dije a mí misma, en plan Escarlata O´Hara: “Jamás volveré a pasar frío”.

Por eso investigué y os cuento mis hallazgos.También aprendí desde joven a tener la temperatura adecuada, controlar la instalación de calefacción y esas cosillas. Y cierto que el cambio climático ha colaborado… desgraciadamente… ya no tenemos tantísimo frío como antes. Yo vivía en Madrid, ahora en la montaña y se nota que el clima ha cambiado, hace frío, pero no como hace unos años ni durante tanto tiempo.

Un abrazo de todo corazón y recuerda usar la calefacción con cabeza. Ya no porque puedas o no pagarla, sino por no malgastar recursos. Si hace frío en la calle, no es para tener la calefacción de tal manera que estés en casa en pantalón corto y camiseta de verano. Seamos ecológicamente inteligentes. Digo yo.

 

Dra. Nuria Lorite.Ayán

El vídeo… Gracias por compartir con esa persona a la que piensas que este post le puede venir bien. El vídeo contiene una transcripción de texto revisada. Si activas los subtítulos están editados para que poder escuchar o no, no sea un problema.

Imagen del post: Imagen de <a href=”https://www.freepik.es/foto-gratis/pies-calcetines-navidad-cerca-chimenea_964697.htm#query=pies%20con%20calcetines&position=10&from_view=search&track=sph”>Freepik</a>

Actualizado en noviembre de 2023.

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